HERIDAS NARCISISTAS:
Qué es lo que son y cómo protegerte de ellos

Ross Rosenberg, M.Ed., LCPC, CADC, CSAT

EUna herida narcisista ocurre cuando los narcisistas reaccionan negativamente a la crítica o el juicio, percibidos o reales, a los límites que se les imponen y/o a los intentos por hacerlos responsables de comportamientos dañinos. También ocurre cuando una persona no satisface la necesidad insaciable de un narcisista de admiración, privilegios especiales, alabanza, etc. La "herida" también aparece cuando el narcisista sobre-amplifica y personaliza interacciones interpersonales benignas, o cuando una persona sin malas intenciones no cumple con los deseos, imposibles de alcanzar, de altos niveles de alabanza y admiración.

La "herida" a menudo es seguida por la pérdida del control del narcisista sobre su ecuanimidad emocional, y la posterior explosión de respuestas vengativas pasivas o abiertamente agresivas. Estos episodios de disturbio emocional se conocen como desregulación emocional, ya que la reacción emocional del narcisista crece y, a menudo, está más allá de su control.

La pérdida del control emocional y la necesidad de castigar a la persona "ofensiva" se puede originar en la lástima del narcisista y en los penetrantes niveles de soledad patológica, sobre los cuales el narcisista suele estar en negación o ser inconsciente (disociado de). Lo que desencadena está "herida" es el resultado directo del trauma de apego que el narcissista sufrió cuando niño, a menudo a causa de un padre narcisista que lo abusó, ignoró o apartó. Por mucho que argumente a favor de la angustiosa naturaleza del trauma de apego que experimente el niño que se convertirá en un adulto codependiente, la experiencia agonizante para el niño que se convertirá en un Narcisista Patológico es mucho peor, no hay comparación.

En el capítulo de este libro, "Los Orígenes del Narcisismo Patológico", explico que el abuso masivo, el descuido y/o la privación cometidas, por ambos, por el narcisista patológico y, en menor grado, por el padre codependiente, resulta en un trauma psicológico del más alto grado. Para sobrevivir emocionalmente a esta angustia, la mente del niño reacciona de manera similar a las víctimas adultas del trastorno de estrés postraumático (TEPT). Cuando un evento traumático está más allá de la capacidad del cerebro para procesar, clasificar e integrar como una experiencia de trauma severo, es relegado a lo que muchas personas se refieren como nuestra mente inconsciente.

El cerebro humano tiene un cortocircuito como respuesta al trauma. En otras palabras, un mecanismo natural de seguridad que se activa cuando cualquier evento(s) traumático excede la capacidad del cerebro, o está sobrecargado. El "circuito se activa" y la experiencia traumática es relegada a una parte del cerebro que entierra profundamente estos recuerdos. En otras palabras, el trauma está bien empaquetado en lo yo llamo un "recipiente de memoria herméticamente sellado", que se encuentra ubicado físicamente en el sistema límbico del cerebro, específicamente la amígdala. Una vez enterrado, el recuerdo traumático es desconectado de las capacidades conscientes de la persona para recordar el evento y/o experimentar las emociones que lo rodean.

Teniendo en cuenta la manera en la cual un niño que será un narcisista, procesa el trauma del apego, este autor cree que todos los narcisistas patológicos, o aquellos con trastornos narcisistas, borderline y antisocial de la personalidad, también tienen trastorno de estrés postraumático. Por lo tanto, debajo de la "superficie" psicológica del narcisista, hay un depósito profundo de auto-odio y lástima. Aunque el trauma del apego está bloqueado del recuerdo consciente del narcisista, muestran su "cara fea" durante las heridas narcisistas.

Generalmente, los mecanismos de defensa protegen exitosamente a los narcisistas patológicos de darse cuenta de la verdad acerca de su altamente traumatizado, basado en la lástima, y psicológicamente deteriorado, yo. Esta forma de amnesia protectora evita descontroles personales (desregulación emocional) por los procesos psicológicos conocidos como mecanismos de defensa. Tales mecanismos incluyen: somatización, negación, desplazamiento, fantasía, intelectualización, proyección, racionalización, formación reactiva, regresión, represión, sublimación y supresión.

Dado que el cerebro humano fue diseñado a través del proceso imperfecto de la evolución, y no por programadores de computadoras, neurólogos o ingenieros mecánicos, los mecanismos naturales de defensa del cerebro por sí mismos son insuficientes para mantener guardados los recuerdos traumáticos y que no aparezcan en la mente conscient del narcisista. A pesar de los mejores esfuerzos del cerebro para mantener el trauma acordonado fuera de la conciencia, los "sellos se rompen", y ocurre una "fuga".

La activación o reaparición del trauma se manifiesta como sentimientos de peligro, inseguridad y extrema incomodidad, que luego desencadenan una cascada de respuestas emocionales enojo, de segundo nivel, como el odio, el resentimiento y/o la aversión hacia el individuo "perpetrador". La desregulación emocional resultante, como mucho, es sólo una solución temporal a la amenaza mal percibida por el narcisista. Aunque la reacción enaltece y protege al narcisista, esto es solamente temporal. Al igual que un vendaje suelto, finalmente se caerá - exponiendo la herida subyacente (lástima). Esto es cuando los mecanismos de defensa vuelven a ponerse en acción y, una vez más, desvían a los narcisistas de su lástima, y vuelven a sentirse grandiosos y con derechos.

Las heridas narcisistas son casi siempre proyecciones, lo cual es el desplazamiento del oculto inconsciente del narcisista hacia cualquier persona que experimenten como amenazante. Sentirse "mal", "abatido" y/o "nunca lo suficientemente bueno", como lo hizo cuando era niño, simplemente no es una opción para el que tiene el trastorno de personalidad narcisista. En la actualidad, las proyecciones son sentimientos disociados de auto-odio y auto-aversión, que son atribuidos a la persona que amenaza la débil autoestima del narcisista. En otras palabras, la proyección desvía la atención del auto-odio y la lástima, transfiriendo el auto-juicio y la condena a la persona que está activando o "dañando". Debido a que las proyecciones se entrelazan con heridas narcisistas, sólo es académico separarlas.

Las heridas narcisistas son bastante variadas. Van desde la agresión activa, como una mirada de desaprobación o patada en las canillas, hasta la agresión pasiva, que incluye la ley del hielo o la triangulación con otros en contra de la persona "ofensiva". Una herida narcisista puede incluso ocurrir cuando el receptor del abuso no hace absolutamente nada. Es la percepción de una amenaza la que causa la crisis emocional interna, ¡no una cosa real!

Ya sea gritando, amenazando, o incluso con acciones agresivas muy peligrosas, las heridas narcisistas son desconcertantes para muchos y abrumadoramente atemorizantes para la mayoría. Provocan una furia interna que incita a castigar los pronunciamientos, juicios y acciones en contra del percibido como perpetrador. La única cura real para ellos es encontrar una ruta de salida fuera de la interacción, y potencialmente fuera de la relación. Desafortunadamente, las personas que sufren de codependencia, o lo que ahora me refiero como Trastorno de Déficit de Amor Propio™, se encuentran impotentes ante los narcisistas patológicos. La razón de su atracción por los narcisistas y su incapacidad para liberarse de las relaciones perjudiciales con ellos se explica en su totalidad en mi libro, El Síndrome del Imán Humano: ¿Por qué Queremos A Quienes Nos Hieren? Por desgracia, aquellos con trastorno de déficit de amor propio confunden abuso con amor y explican su daño (trauma) usando algunos de los mismos mecanismos de defensa mencionados anteriormente.

Y recuerde esto: pocos narcisistas aprenden de las consecuencias de sus heridas narcisistas fuera de control. Cualquier acto de contrición o remordimiento es sólo un disfraz para ocultar su miedo a ser abandonado por la misma persona a la que están causando tanto sufrimiento. Es un hecho psicológico: pocos narcisistas aprenden de los resultados de su abuso. Y cuando se enfrentan a ello, no experimentan empatía, ya que se sienten justificados en sus acciones y sus Heridas Narcisistas.

10 Onsejos Para protegerte de una Herida Narcisista:

  1. Siempre protégete a ti mismo y a tus hijos contra el daño inaceptable que resulta de la herida narcisista. Si es necesario, comunícate con la policía.
  2. Recuerda, las lesiones narcisistas rara vez se refieren a ti, sino más bien al propio narcisista. Mi video, "No es sobre ti. ¡Es sobre ellos!", explica este fenómeno.
  3. Aplica mi técnica de Observar No Absorber, que se explica en mi seminario con el mismo nombre.
  4. En la medida de lo posible, no reacciones defensivamente a la herida narcisista, ya que al hacerlo antagonizarás al autor del abuso. Ver mi video y el artículo del Huffington Post sobre el tema.
  5. Siempre que sea posible, encuentra una ruta de escape, dado que las heridas narcisistas y el daño posterior, están destinados a lastimar a la proyección del perpetrador - ¡tú!
  6. Encuentra un buen terapeuta que pueda ayudarte a descubrir por qué te has sometido al tratamiento dañino del narcisista.
  7. Cuando estés en psicoterapia, considera discutir cómo y por qué de la ausencia de amor propio y la lástima están en la raíz de tu codependencia, o el Trastorno por Déficit de Amor Propio.
  8. Explora mi material en Recuperación del Amor Propio, Trastorno por Déficit de Amor Propio y Cura de la Codependencia™ para ayudarte en la autoprotección y la recuperación personal y psicológica.
  9. Cuando te encuentres perdonando al ofensivo narcisista, considera que tienes más miedo de estar o sentirte solo, que de ser herido de nuevo. Mi video sobre Soledad Patológica te puede ayudar.
  10. Considera retiros intensivos de confianza y experiencias de desarrollo para descubrir por qué tu miedo a la soledad supera a tu capacidad de protegerte de los narcisistas patológicos y sus heridas narcisistas.