Como muchos ya saben, mi libro, El Síndrome del Imán Humano: ¿Por qué queremos a quienes nos hieren?, se ha estado vendiendo bien. Estamos en el proceso de preparar la segunda edición. Estoy muy contento de añadir el respaldo de Melody Beattie. Melody es una pionera en codependencia, es autora de más de 18 libros, entre ellos el best-seller Ya no seas Codependiente y El Lenguaje del Adiós.

Además, en la nueva edición he añadido una sección en el capítulo de Codependencia que delinea dos tipos de codependientes: activo y pasivo. Lo que sigue es la parte del libro que describe a los codependientes activos y pasivos.

Un extracto del CAPÍTULO 10 - Codependencia


Codependientes Pasivos y Activos

La codependencia es una problemática en la orientación de las relaciones que involucra la renuncia del poder y control a individuos que son adictos o que tienen alguno de los tres trastornos de la personalidad de manipulación emocional. En otras palabras, los codependientes se encuentran habitualmente en relaciones con individuos egotísticos, egocéntricos, egoístas y/o adictos. Los codependientes son atraídos habitualmente y magnéticamente por personas que no parecen interesadas ni motivadas a participar en relaciones mutuas o recíprocas. Además, los codependientes participan voluntariamente en relaciones en las que hay una distribución injusta de amor, respeto y cuidado (ARC), tanto dados como recibidos. Al elegir habitualmente amigos o parejas románticas narcisistas o adictos, los codependientes siempre se sienten insatisfechos, irrespetados y subvalorados. Por mucho que se resientan y se quejen de la desigualdad en sus relaciones, los codependientes se sienten impotentes para cambiarlas.

Los codependientes pasivos son más temerosos y evitan conflictos. Por razones complicadas, relacionadas principalmente con su autoestima extremadamente baja, el miedo a estar solos y la tendencia a estar en relaciones con manipuladores emocionales controladores, peligrosos y/o abusivos, el codependiente pasivo intenta controlar o influir en su pareja narcisista a través de estrategias de control ejecutadas cuidadosamente o meticulosamente - la mayoría de las cuales están destinadas a caer bajo el radar de su manipulador emocional (conciencia). Debido a la naturaleza secreta y oculta de sus estrategias de control, los codependientes pasivos son percibidos como más manipuladores (que los codependientes activos).

Los codependientes activos, por otra parte, intentan con más audacia y abiertamente manipular a su pareja narcisista para que satisfaga sus necesidades de ARC. Siendo menos temerosos del conflicto y del daño subsecuente, son propensos a iniciar discusiones y confrontaciones con los manipuladores emocionales. A menudo, los codependientes activos se confunden con los narcisistas debido a su actitud abiertamente más controladora. A pesar de que están atrapados en un círculo que nunca ganarán, de tratar de controlar a alguien que no está ni interesado, ni es capaz de satisfacer sus necesidades de ARC, normalmente no son capaces o están motivados a poner fin a la relación. Al igual que el codependiente pasivo, creen que "un día" su pareja patológicamente narcisista se dará cuenta de sus errores y mala conducta y finalmente les dará el amor, el respeto y el cuidado que tan desesperadamente quieren y necesitan. Sólo que nunca sucede...

Aunque son diferentes "en el exterior", tanto el codependiente pasivo como el activo comparten la patológica auto-orientación "hacia otros". Ambos permanecen con compañeros patológicamente narcisistas mientras están infelices, enojados y resentidos ante la falta de reciprocidad, interdependencia y equidad en su relación. Mientras que el codependiente activo puede parecer más fuerte, más en control y más seguro, ambos comparten las mismas inseguridades profundamente incrustadas y sentimientos de impotencia. Ambos son incapaces de liberarse de su relación disfuncional.

Muchos lectores y participantes en seminarios me han preguntado por qué sólo considero que los manipuladores emocionales son emocionalmente manipulativos, no los codependientes. Eso no podría estar más lejos de la verdad. Es aquí donde es importante recordar al lector que el término "manipulador emocional" utilizado en este libro, se define específicamente como un individuo que se ajusta a los criterios diagnósticos de uno de los tres trastornos de la personalidad: Borderline, Narcisista o Antisocial y/o adicto a un medicamento o proceso (por ejemplo, sexo o juegos de azar). Los manipuladores emocionales, como se definen en el libro, son patológicamente narcisistas.

La frase "emocionalmente manipulativo" o "manipulador emocional" es sólo una de las innumerables descripciones de la personalidad que podría encajar en casi cualquier persona, incluyendo los codependientes. Todos nosotros, sanos o no, tenemos la capacidad de ser emocionalmente manipulativos. Por lo tanto, los codependientes también pueden ser emocionalmente manipulativos o manipuladores emocionales. Sin embargo, el término de diagnóstico "manipulador emocional" sólo se utiliza para los narcisistas patológicos y/o adictos antes mencionados.